EDIMBURGO, qué ver y hacer en 2 días

Desde que realicé mi Erasmus a Eslovenia no he dejado de viajar y he conocido bastantes lugares con mucho encanto que tienen un no sé qué especial. Algunos de mi lista con ese toque especial son Praga, París, Moscú o Islandia (pongo Islandia a nivel general porque el país entero tiene un no sé qué de quiero volver y me está enamorando cada rincón que no se puede excluir nada).

Cuando visité Escocia recientemente no me quedo otra que añadirla rápidamente a esta lista de especiales, porque es un país con un algo tan así que parece que su capital tiene un aura mágica o de cuento.

A continuación, os cuento todo lo que vimos e hicimos en nuestro paso por Edimburgo.

COMIENZA LA AVENTURA

A Edimburgo nos fuimos un finde largo a finales de septiembre que considero es de las mejores épocas para viajar a cualquier lugar, porque hace menos calor y menos gente.

Llevábamos años queriendo ir a Edimburgo pero los vuelos no son baratos y las aerolíneas no son muy buenas. Aun así encontramos un vuelo que nos cuadraba y como desde Madrid no se tarda demasiado allá que fuimos.

Llegamos sobre las 12 de la mañana allí y decidimos ir en autobús hasta el hotel. Generalmente solemos coger transporte privado porque es lo mejor del mundo no tener que esperar trenes, ni líos de precios con los taxistas ni nada. Pero en esta ocasión consideramos que el bus urbano era una muy buena opción y así os lo recomiendo sobre todo si vuestro hotel esta cercano al centro.

Cogimos el autobús 110 que salía del aeropuerto y su última parada se encuentra en  South St David Street que cruza con Princess Street, desde donde salen de nuevo hasta el aeropuerto, haciendo un recorrido circular y tarda unos 40min. Su frecuencia es buenísima, de tan solo 10min y de precio al cambio ronda los 5euros.

No obstante, si el bus urbano no os convence por aquí os dejo los transportes privados que nosotros solemos contratar y que son hiper puntuales.

Cogimos el bus hasta la última parada que quedaba a escasos 500metros de nuestro hotel.


INCISO SOBRE NUESTRO HOTEL

Indigo Princess Street, la ubicación era inmejorable sin duda lo mejor del hotel. La habitación grande y espaciosa era muy modera y está genial.

El desayuno constaba de dos partes, un menú de platos caliente en el que podías elegir uno y una mesita con un poco de todo a modo de bufé libre.

Lo único que no me gustó del sitio es que por dentro es un completo laberinto, tiene 4 habitaciones principales por planta y el resto está atravesando múltiples puertas subiendo y bajando escaleras, quizá 10minutos tardas en llegar a la habitación, además el ascensor no servía de nada para las habitaciones más alejadas pues entremedias había escalones.

Dejamos las cosas en el hotel y fuimos a comer pues nuestra habitación no esta lista aún. Comimos en un CC muy cercano al hotel donde había un Krispy Kreme *.* en un primer momento no quisimos entrar pues nos daba miedo que la experiencia no fuera la misma así que con el come come nos fuimos a comer a uno de los restaurantes.

Como siempre os dejare un post contándoos todos los lugares en los que paramos a comer, nuestra experiencia y el presupuesto. Estad atentos a las redes sociales 😊

Salimos del restaurante y el Krispy Kreme se encontraba en Hot Now, era una señal clarísima de que debíamos entrar así que decidimos comprar un donnut y dios si, estaba deliciosísimo tal y como lo recordábamos. Así que este lugar debe convertirse en una parada obligatoria si vais a Edimburgo y queréis disfrutar de unos auténticos donnuts americanos recién hechos.

Si no sabéis a que viene esta devoción por los Krispy Kreme tenéis todo el contexto del porqué amamos este manjar de dioses en los Post de la Ruta 66 y de Comida.

Tras comer y hacer el check in nos fuimos a ver la ciudad siguiendo el itinerario planificado para nuestro primer día. Este itinerario era circular, empezando y terminando en nuestro hotel.

Desde el hotel nuestro primer objetivo era visitar Calton Hill, por el camino vimos el hotel Balmoral que prácticamente estaba enfrente de nuestro hotel. Llegamos a Calton Hill que es como una montañita que tiene varios puntos de interés y desde el cual se puede ver toda la ciudad. Para llegar hay que meterse por un parque y subir unas escaleras seguida de una cuesta no muy pesada. En Calton Hill como os comentaba hay varios monumentos, uno que me recordó un poco a la Torre del Castillo que se encuentra en Central Park y que visitamos en nuestro paso por Nueva York. Junto a esto hay una especie de columnas en ruinas y el observatorio de la ciudad cuya entrada es “gratuita” aunque se debe abonar 5 libras a modo de donación. Los alrededores son de un verde increíble y ofrece unas vistas espectaculares mires hacia donde mires, nosotros fuimos a finales de septiembre y todo era precioso.

Por supuesto, en esta zona se encuentra el mítico Monumento a Dugald Stewart del que se observan la gran mayoría de estampas de Edimburgo.

Bajamos por el mismo camino por el que subimos y nuestra siguiente parada fue la cafetería Artisan Roast New Town famosa por un Tweet viral sobre JK Rowling, la autora de la saga de Harry Potter.

La anécdota del porqué se hizo famosa viene porque cuando comenzó el Boom de HP muchas cafeterías de Edimburgo empezaron a decir que la autora había escrito muchas de sus páginas allí, pues es bien sabido que le gustaba escribir en bares y cafeterías mientras sus hijos acudían a la escuela. Sin embargo, esta cafetería en concreto puso un mensaje en la pared indicando que JK nunca escribió allí diferenciándose del resto de locales de la ciudad a lo que la escritora les respondió en un tweet que se viralizó y que ahora exponen junto con el cartel que decía “y nunca lo haré”. Desde entonces muchos fans pasan para fotografiar dicho cartel. Nosotros la verdad no entramos, el lugar es pequeño, no íbamos a tomar nada y sinceramente me dio un poco de vergüenza.

Caminamos calle abajo hasta Mansfield Traquair que parecía una antigua iglesia pero que según un cartel en su puerta ahora mismo era un lugar destinado a causas sociales.

Desde allí nos desviamos un poco y callejeamos por distintos barrios familiares en los que apenas había gente y podías admirar las distintas casitas y sus curiosos patios, algunos más cuidados que otros. Simplemente paseamos un rato dejándonos llevar por la ciudad hasta Circus line.

Esta callejuela me recordó un poco a Notting Hill en Londres o a la Rue Crémieux de París con la diferencia que eran casitas bajas en una calle circular bastante cuca.

A dos calles de allí se encuentra The kilted donut otro sitio de donnuts en el que pensamos pillar algo para merendar ya que tiene una muy buena valoración entre los expertos en repostería, sin embargo, pese al pintón que tenían decidimos no entrar y seguir caminando.

Llegamos hasta el rio y caminamos por su orilla dando con St Bernard´s Well, un monumento muy similar al que había en Calton Hill que casi pasaba desapercibido. Esta zona es preciosa para caminar, todo verde parece que de repente no estás en una ciudad cosmopolita sino en mitad de la naturaleza me gustó bastante porque transmitía mucha paz. 

Seguimos por el rio hasta Dean Village, está zona apartada me recordó a Brujas o Gante, casas muy centro europeas edificadas a orillas de un rio entre naturaleza y silencio muy bonito también, está algo lejos de la zona centro pero creo que merece la pena darse el paseo.  Este caminito de hecho para nosotros terminó en Water of Leith Weir que es un caminito estrecho también muy mono que finaliza en una cascada. Las casas de alrededor tenían un acceso directo al rio que estaba muy chulo.

Aquí finalizó por así decirlo el recorrido por lo que tocaba iniciar la vuelta hacia el hotel, para ello deshicimos un poco el camino pero tomamos rumbo hasta la Fuente Ross que se encuentra en un gigantesco parque, por el camino vimos algún que otro edificio e iglesia interesante pero poco reseñable.

Esta fuente es uno de los puntos más famosos de la ciudad donde también se obtienen unas preciosas vistas del castillo de Edimburgo desde abajo. Caminamos por el parque y vimos la estatua de Woitek el oso soldado con uno de sus compañeros.

Nos contaron que este oso fue famoso y vivió de verdad como un soldado más, cuenta la historia que durante una guerra (no recuerdo cuál) unos soldados escoceses lo encontraron en un bosque y lo adoptaron como mascota y con el paso del tiempo se convirtió en un miembro del equipo más así que se negaron a dejarlo en tierra cuando finalizó la guerra y tocaba volver a casa. Resultó que en el barco no se permitían animales por lo que le dieron un casco y un uniforme y lo nombraron soldado, desde entonces participó en numerosos servicios militares conviviendo a tal alto nivel con los demás soldados que acabó siendo un alcohólico, algo que le perjudicó cuando, terminado su servicio militar, le enviaron a un zoo a vivir durante unos años. Según nos contaron fue un oso muy querido en el país y en el ejército de la época.

Tras este inciso, continuamos por el parque que da a un lateral de Princess Street donde se pueden observar también distintos monumentos como The Royal Scots Greys y posteriormente el monumento Scott que me pareció impresionante, después chumeteamos algunas tiendas como Kingdom of sweets que nos transportó de nuevo a Estados Unidos con sus tropecientas chuches importadas, decidimos no comprar nada pese a la enorme tentación y finalmente llegamos a nuestro hotel.

Por la noche teníamos una cita, concretamente habíamos reservado en un sitio elegante y de moda de la ciudad, llamado Six By Nico que es un restaurante sin carta, únicamente tiene un menú degustación temático que va cambiándose cada seis semanas.

Pronto tendréis un nuevo post contándoos cómo fue nuestra experiencia gastronómica en este innovador local

Segundo día

Nuestro segundo día comenzó en el Castillo de Edimburgo, compramos las entradas con antelación para evitar colas y entramos a primera hora sobre las 10 de la mañana.

Existen diversas páginas de actividades que te planifican visitas guiadas y demás, así como la entrada sin colas. Por si os interesa os dejo aquí y aquí distintas opciones

Nosotros la compramos directamente desde la web oficial la entrada simple, desde su web no hay visitas guiadas pero puedes comprar o alquilar una audioguía.

Llegamos un poco antes de la hora pero entramos sin problemas, sin cola y sin nada, la verdad que al ser pronto había gente pero nada excesivo y pudimos ver todo bastante bien. Pillamos un mapa del lugar en la oficina de turismo y seguimos un recorrido circular en el que intentamos no dejarnos ninguna sala ni estancia sin ver.

La verdad que el castillo me gustó bastante, en especial las vistas a la ciudad y el cementerio de mascotas que me dio bastante penita. Este punto está algo escondido pero si estáis atentos lo encontraréis con facilidad.

Debo reconocer que algunas estancias me sorprendieron más que otras, sobre todo la prisión, por un lado estaba la de soldados con sus celdas individuales que tenía cierta lógica de la época y por otro, se encontraba la de prisioneros comunes que aun no viviendo en aquel momento dudo muchísimo que les tuvieran también. Eran salas comunes con muchas camas y literas pero no sé, me dio una sensación a falsedad del tipo ni por mucha recreación que quieras hacer han estado los presos así de cómodos. El resto de las cosas fue bastante chulo de ver, la sala de la Corona donde se encontraba también la supuesta Piedra del Destino era una de las más concurridas pues, aunque en ese momento no había gente apenas, tenía un cordón para realizar una extensa fila algo que en las demás salas no pasaba. Esta me recordó un poco a cuando vimos a Lenin en Moscú, haces una larga fila para tan solo una sala llena de guardias en la que solo hay un objeto o persona iluminada en el centro y tal como entras sales, rápido y sin pararse apenas. 

Estuvimos cosa de hora y media dos horas en el castillo y nosotros solemos ser bastante rápidos siempre así que tened en cuenta que se tarda en ver.

Una vez salimos recorrimos un poco Castle Hill una calle larguísima que prácticamente conecta el castillo de Edimburgo con el de Holyrood. En esta calle encontramos muchísimas cosas, vimos por ejemplo Gladstone´s land que es un museo que muestra un poco la vida de antaño, justo detrás está el museo de los escritores en un callejón junto con un punto denominado Makar´s Court que con tanto cubo de basura no se apreciaba bien pero supuestamente se celebraban juicios de brujas.

Bajamos hasta la Terraza de la calle victoria que es un callejón con vistas a esta famosa calle. Bajamos y trasteamos un poco la zona, por aquí hay varias tiendas dedicadas a Harry Potter, la primera que entramos, The enchanted Galaxy, era muy chula pero tenía lo típico que encuentras en casi todas las tiendas de Merchandaising de la saga, justo enfrente se encuentra Museum Context que tiene bastante fama, es chiquitita y tiene varias plantas compuestas por una habitación por planta bastante pequeña pero super bien decorado y ambientado, tenía muchas cosas no solo de HP sino también de esoterismo y brujería, la verdad que si fuera 1m más grande sería ideal, pues es una lástima que debido a la cantidad de gente y la estrechez de la tienda no se disfrute al 100%. Yo no me compré nada pero estuve bastante tentada porque la tienda era espectacular.

Bajando la calle se llega a Grassmarket que para mi no tenía mucho lejos de ser una plaza más concurrida con bares no me dijo nada.

Caminamos hasta el Cementerio Greyfriar buscando las famosas tumbas que inspiraron a JK en la creación del nombre de varios de sus personajes más famosos, la profesora MC Gonabal y el que no debe ser nombrado. Peeero tras un paseo mirando tumbas fuimos incapaces de encontrarlos (spoiler, el ultimo día volvimos a intentarlo y encontramos ambas, sigue leyendo para saber dónde)

Lo que si vimos en esta primera ocasión fue el pequeño monumento dedicado al perrito Bobby quien tiene otra estatua a escasos metros del cementerio, justo en frente del museo nacional. A esta segunda estatua, mas informal que la del cementerio, le toque la mocosilla por si las leyendas son ciertas y trae buena suerte.

Subimos de nuevo hasta la calle principal que va de castillo a castillo, aunque ahora el tramo se llama Lawnmarket, desde allí observamos distintos callejones con nombres interesantes y llegamos hasta la catedral en el suelo hay un mosaico con forma de corazón.

Mas adelante se encuentra Mary Kings Close y las manos de JK junto a las de otros famosos en las inmediaciones del ayuntamiento de Edimburgo. Justo en frente está la estatua de Adam Smith, el denominado padre de la economía moderna.

Bajamos por uno de los callejones hasta la calle cowgate en la cual esperábamos encontrar arte urbano, concretamente unas vacas saliendo de la pared, pero no encontramos nada interesante así que podéis evitaros el desvío. Sin embargo, desde allí fuimos a dos tiendas “frikis” Forbidden Planet international que tenía cosas más de superhéroes, comics y mangas, la verdad que estaba muy chula esta tienda tenía una grandísima colección de mochilas de Disney y Pixar que eran una pasada. Después fuimos a Galaxy que tenía también cosas de HP pero prácticamente las mismas cosas que en las otras tiendas. Ambas tiendas se encuentran en la misma calle con una o dos tiendas de distancia, así que si vais a una no olvidéis echar un vistazo a la otra.

De nuevo sin comprarnos nada subimos hasta la Royal Mile y comimos.

Como siempre en breve tendréis un post contándoos con detalle dónde y qué comimos en Escocia.

Después de comer quisimos ir al chocolatarium pero no era lo que esperábamos sino que era una cata rara de más de 90 tipos que incluía cremas, baños en chocolate y spa, no nos gustó demasiado el plan y decidimos no entrar.

Merendamos un helado un poco más abajo y caminamos en busca de una buena bufanda de cachemir, chumeteamos todas las tiendas que pudimos la verdad. Pasamos por el Museo de Edimburgo que se sitúa frente a una bonita iglesia y continuamos hasta el Parlamento situado a escasos metros del Palacio de Holyrood que es realmente precioso. La tienda de regalos es lo más, pese a tener lo mismo que en todos lados era mucho más original tenía un montón de corgis de la reina listos para comprar. A su derecha hay una gran zona verde que es justo las vistas que el día anterior teníamos desde la colina de Calton Hill.

Desde allí tuvimos una laaaarguisima caminata hasta la plaza de Waterloo a pocos metros de nuestro hotel donde decidimos descansar un rato antes de ir a cenar.

Por la noche subimos de nuevo al centro pasando por la famosa calle de cockburn muy parecía a Victoria pero menos colorida aunque también con mucho ambiente. Cenamos las denominadas “mejores hamburguesas de la ciudad” y regresamos al hotel.


TERCER DÍA: EXCURSIÓN

Nuestro tercer día contratamos a través de civitatis una excursión al lago ness y las highlands que nos ocupó todo el día y que os contaré al detalle próximamente. Permaneced atentos!


ÚLTIMO DÍA

En nuestro último día decidimos volver a pasear por la zona centro y visitar algunas cosas que nos habíamos dejado como la tumba de Tom.

Resultó que ambas tumbas, la de Tom Riddle y la de MC Gonabal que en realidad fue un poeta escocés con, según dicen, bastante mala suerte o poco éxito, se encuentran en la misma zona. Concretamente en el lateral del cementerio pasando una puerta, digamos que el cementerio tiene una zona central con la iglesia y luego varias partes divididas, pues para llevar deberéis entrar en la primera zona que os encontréis a mano derecha si entráis desde la parte inferior del cementerio. Una vez entréis en esta zona, MC Gonabal se encuentra de frente en la pared izquierda, la última tumba antes de la siguiente verja y el importante y por el que la gente acude se encuentra nada más entrar bajando casi al final a mano derecha pegado al muro que linda con la parte principal del cementerio.

Después de verlo, no estuvimos demasiado por allí pero había bastantes grupos de gente haciendo tours por la zona, supongo que de fantasmas o personajes importantes.

Desde allí fuimos a Elephant House famoso porque dicen que fue allí donde JK finalizó la saga pero según explicaba un cartel en la puerta en 2020 sufrió un incendio y se quemó permaneciendo desde entonces cerrado.

A lo tonto se nos hizo un poco la hora así que comimos y nos fuimos al aeropuerto de la misma forma en la que vinimos mediante el autobús circular express. Creo que es posible comprar un billete más económico que incluye ida y vuelta, como nosotros no estábamos seguros de coger transporte privado o no, esta opción no la miramos.


En resumidas cuentas Edimburgo me fascinó es una ciudad que desprende magia por todas partes, hay miles de callejones oscuros otros llenos de color, la naturaleza a flora en cada rincón. Se ve en muy poquito tiempo, es ideal para una breve escapada o para aprovechar el tiempo y recorrer las highlands y escocia en general que me recordó bastante a Islandia en cuanto a su naturaleza.

Otro punto a destacar que me gustó muchísimo fue que es una ciudad super petfriendly, ya sabéis que aquí amamos a los animales y desde que tenemos a Robin todavía más así que da gusto ver cartelitos por todos lados donde las mascotas son bienvenidas y no hablo solo de restaurantes sino también en tiendas locales, si queréis viajar con vuestra mascota Escocia es un buen lugar 🙂

Creo sin lugar a duda que será un destino al que vuelva, quizá no Edimburgo como tal a estar un par de días, pero si Escocia para visitar más zonas. Os lo recomiendo encarecidamente.

Espero que este post os ayude a visitar la ciudad sin dejaros nada en tan solo un par de días aprovechando al máximo el tiempo y disfrutando de todo lo bonito que ofrece está ciudad.


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