Frankfurt qué ver y hacer en 2 días.

Recientemente mis amigos y yo realizamos una escapada de fin de semana a Frankfurt, una pequeña ciudad más enfocada a los negocios que al turismo, con un casco histórico chiquitito ideal para ver en tan solo un día.

A continuación os cuento todo lo que hicimos y vimos durante nuestra escapada de fin de semana.

ANTES DE NADA:

¿Por qué Frankfurt? Os diré que no es una ciudad con un gran atractivo turístico así de primeras, en Alemania la gente elige otras ciudades pero nosotros esas otras ciudades ya las hemos visto al menos una vez. Es por ello que cuando planeamos en 2020 este viaje lo hicimos descartando todos los lugares que mis amigos y yo ya habíamos visto en Europa. Tras el descarte empezamos a ver precios y prácticamente fue el azar el que decidió que fuéramos a Frankfurt pero llegó la pandemia y nos canceló el plan, porque volábamos justo un 14 de marzo, el día que España cerró fronteras y hogares así que hemos tenido que esperar dos años para poder visitar esta ciudad.

La verdad es que tuvimos suerte y la aerolínea nos devolvió en formato bono el dinero de los billetes para canjearlos por otros pero con el hotel no tuvimos tanta suerte y perdimos lo invertido, aún así decidimos ir y pasarlo igual de bien que lo hubiéramos pasado en 2020.


Comienza la aventura

Cogimos el vuelo muuuy temprano, relamente no se a quién se le ocurrió la idea pero decidimos cogerlo tan pronto para aprovechar todo el día y es que llegamos en torno las 9 o 10 de la mañana.

La odisea del transporte, cuando llegamos allí quisimos pedir un UBER pero el aeropuerto estaba en obras y no nos supimos entender con el señor que encima era un borde de narices … tuvimos que pedir otro después de que el «agradable» me cancelara el viaje por no estar en el sitio correcto (que lo estábamos). En definitiva, que si lo llegamos a saber les hubiera dicho a mis amigos de contratar como siempre un traslado privado con Civitatis que para nosotros siempre suelen ser estupendos.

Cuando llegamos al hotel la habitación no estaba lista porque eran como las 10 de la mañana y el check in estaba programado a las 14h. así que dejamos nuestras maletas tiradas en la recepción juntos a otras tantas y nos fuimos a recorrer la ciudad.

Inciso sobre nuestro hotel

Novum Hotel Continental, la verdad que la habitación era gigantesca y fue baratillo. Lo malo? Que estábamos a menos 3 grados y la calefacción no funcionaba hacia un ruido horrible, algunas persianas estaban rotas y la luz entraba como si fuese de día. Básicamente dormí fatal a pesar de la comodidad de la cama. El desayuno súper pobre no había dulce a los 5min de abrir :/ No creo que volviera la verdad.

Caminamos en línea recta por una calle que más bien parecía Turquía más que Alemania, las cosas como son, porque todo eran restaurantes turcos y kebabs y de vez en cuando algún restaurante chino pero ninguna otra variedad.

Nuestra primera parada fue al Plaza de Willy-Brandt junto a la Ópera y la Eurotower tras unos cuantos selfies frente al Euro para ver si así lo convocábamos hacia nuestros bolsillos, caminamos a Gutenberg Denkmal, una plaza bastante amplia donde se encontraba la estatua de Goethe (un escritor de renombre alemán) cuya casa visitamos a escasos metros de esta plaza. Frente a la casa de Goethe se sitúa un cacho del muro de Berlín, casualmente con un cacho de grafiti de los que a día de hoy se pueden encontrar allí, en Berlín.

Desde allí caminamos hasta la Iglesia de San Catherine en una plaza enorme situada enfrente de un centro comercial, que estaba cerrado en esos momentos, y de la estación de metro. Caminamos por una de las calles comerciales hasta la Catedral que tenía una gran parte de su fachada en obras :/

Bordeamos la catedral y continuamos pasando frente al Museo de la Caricatura, al que decidimos no entrar. Y de un museo a otro, pues no muy lejos de este se encuentran el Museo de Historia y el Museo de Arte, uno pegado al otro, justo al lado de la famosa plaza de Römerberg donde se sitúa el viejo ayuntamiento de la ciudad y la Iglesia de San Nicolás.

En una de las esquinitas de esta icónica plaza, la cual me recordó muchísimo a la plaza de Brujas, había una pequeña pastelería que tenia bastantes paquetitos con galletas y dulces caseros, además de tartas, por lo que hicimos una parada para descansar y almorzar una rica porción de tarta de chocolate y unos cafés, porque aunque no lo parezca tan solo llevábamos un par de horas por la ciudad y ya nos habíamos recorrido prácticamente todo el casco antiguo.

Hicimos bastante tiempo charlando y demás y nos dieron casi la hora de comer, así que levantamos el campamento y nos fuimos a dar otra vuelta camino del restaurante que ya teníamos fichado para comer.

Como siempre, os subiré un post con todos los restaurantes en los que paramos a comer con el presupuesto que nos gastamos y varias recomendaciones, así que no olvidéis estar atentos a las redes sociales!

Tras comer nos fuimos directísimos al hotel, porque nuestras maletas estaban tiradas en la recepción y queríamos descansar y asearnos un poco. Hicimos un poco reunión de equipo y tras descansar un rato nos pusimos en marcha para seguir con nuestro itinerario planeado.

Nuestra primera parada de la tarde estaba como a una hora más o menos caminando, pero no teníamos nada mejor que hacer, así que caminamos hasta el Palmengarten, que sería más bien el jardín botánico más grande en el que he estado. Es tan grande que no lo pudimos ver entero si queríamos ver alguna otra cosa más.

La verdad que era bastante grande y tenía múltiples invernaderos con distintos tipos de plantas y climas de diversas partes del mundo. Aunque lo que más me impactó e impresionó fue que tenían un invernadero gigante lleno de mariposas, pudiendo entrar con ellas. De cerca daban algo de grima, además que acababa de ver la serie Pacemaker y claro … aún así las mariposas siempre me han parecido preciosas (de lejos claro) también había una parte de ludoteca para los niños que por supuesto cotilleamos igualmente.

Como os digo el jardín botánico era muy grande y no pudimos verlo entero, cuando nos cansamos un poco de andar y de entrar y salir de zonas en las que las temperaturas variaban un montón nos fuimos a la siguiente parada. La Sinagoga de Frankfurt, hasta el momento la Sinagoga más bonita que he visto ha sido la que está en una callejuela de Praga pasando desapercibida. Esta era más grande pero sin más, no me impresiono demasiado.

Continuamos la caminata hasta el centro pero por el camino, ya anocheciéndonos, pudimos disfrutar de la antigua Ópera de Frankfurt que es 100 veces más bonita que la nueva que habíamos visto esa misma mañana situada frente a la euro torre.

Se nos hizo de noche y empezaba ha refrescar así que decidimos ir a tomar algo al mirador de la última planta del centro comercial Galeria de Frankfurt por el que habíamos pasado esa misma mañana también.

Estas Galerías son lo que viene siendo un Corte Inglés versión alemana, con la diferencia de que en la séptima planta tiene un restaurante con varios puestos de comida y bebida, la dinámica es sencilla al entrar te dan una tarjeta como de crédito con ella vas a cualquiera de los puestos y pides lo que te apetezca los camareros cargarán los datos en la tarjeta y no es hasta que sales del restaurante y devuelves la tarjeta cuando te cobran el total de lo pedido. Además tiene una terraza con unas preciosas vistas a la zona de la Euro torre y los rascacielos.

  • Itinerario un día:
    • Plaza de Willy-Brandt
    • Ópera
    • Eurotower
    • Gutenberg Denkmal
    • Goethe Haus
    • Iglesia St. Catherine
    • Catedral
    • Museo de la Caricatura
    • Museo de Historia – Museo de Arte – Plaza Romerberg – Ayuntamiento – Iglesia de San Nicolás
    • Palmengarten
    • The Westend Synagogue
    • Antigua Ópera

Segundo día

En nuestro segundo día por Frankfurt decidimos hacer un road trip que improvisamos la noche anterior por pueblecitos cercanos en un cochecito que alquilamos.

La verdad es que pasamos un día muy muy guay, pronto subiré un post contándoos todo lo que vimos e hicimos! Estad atentos a las redes sociales! 🙂


Último día

En nuestro último día por Frankfurt decidimos volver a visitar el casco histórico, en realidad íbamos en busca de algún recuerdo para compar a nuestras familias, yo concretamente buscaba una camiseta para mi chico o algún dulce. Pero como os decía al inicio es una ciudad más de negocios que de ocio y apenas tres tiendas cutrillas de souvenirs estaban abiertas el resto todas cerradas. Fue un poco fracaso absoluto.

Mientras buscábamos alguna tiendecita decidimos ir a ver los últimos puntos de interés marcados en mi itinerario.

Fuimos primero al cementerio judío pero por respeto no miramos si estaba abierto, únicamente cotilleamos un poco los alrededores. A mi estos sitios me dan mucho respeto y pena a la vez, en general cualquier tipo de cementerio me suscita esos sentimientos.

Desde allí cruzamos el rio Meno y caminamos por la orilla hasta el puente de Hierro por el que cruzamos admirando las vistas.

Para matar el tiempo por Frankfurt ya que habíamos visto prácticamente todos los puntos de interés que llevaba marcados en mi itinerario decidimos hacer un crucero por el río, algo que a mi amiga Ana le hacia ilusión desde el primer día que los vimos aparcados.

Yo que soy un poco dramas no quería marearme porque en barcos pequeños me mareo demasiado así que decidimos montarnos en el crucero de 60min. en lugar del de hora y media por si acaso.

El crucero nos costó 11 euros y sinceramente, si no tenéis nada mejor que hacer es una opción muy válida, si tenéis un plan mejor omitirlo. El paseo fue un poco «meh», había demasiada gente en el barco no es el típico de filas de sillas, sino que estaban repartidas en mesitas y demás porque durante el trayecto puedes comer o beber lo que quieras, bajo un sobrecoste. Pero es incómodo si lo que quieres es disfrutar tranquilamente del paseo.

El circuito trascurre los primeros minutos por partes en las que ves museos y edificios pero el resto del tiempo el barco se desvía como a una especie de polígono donde lo más bonito que había éramos nosotros la verdad. Me lo pasé bien en verdad, pero no repetiría aunque opino que como actividad cuando no tienes nada que hacer no está mal.

  • Itinerario segundo día
    • Cementerio Judío
    • Puente de hierro
    • Crucero por el rio Meno

En definitiva Frankfurt es una cuidad muy pequeña que se ve en un par de horas si llevas buen ritmo y no eres de entrar a museos, si entras entonces te tomará un día, no creo que más sinceramente. En este viaje aprovechamos para ver zonas cercanas que quizá si visitas otras ciudades como Múnich o Berlín no daría tiempo a ver por lo que, en ese sentido no está mal.


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