Dónde comer en parís

Recientemente os conté cómo fue mi viaje por la capital francesa, dónde pasé unos días bastante buenos recorriendo la ciudad con mi chico días antes de navidad.

De París siempre se dice que comer y beber es una autentica odisea debido a sus altos precios y a los impuestos que tienen sobre las bebidas azucaradas, lo que genera un gran recelo a pedirlas en cualquier restaurante. Como es ya habitual en este blog, os vengo a contar a qué restaurantes paramos a comer y cuál fue nuestro gasto en comida durante nuestra visita a Paris.

Os haré un spoiler y os diré que no me pareció tan tan caro como pensaba que sería, pues al final me pedí más de una Coca Cola Zero y eso que pensaba que no las iba ni a oler durante esos días.

Es importante que sepáis que, aunque para viajar a Francia no es obligatorio la vacunación (con una PCR negativa vale) actualmente en París se exige presentar el certificado de vacunación en prácticamente todos sitios y, de hecho, en todos los restaurantes de los que os hablo a continuación nos pidieron el QR antes de tomarnos nota, por lo que si viajáis a París tenedlo en cuenta, llevadlo preparado y a mano 🙂

La Terrasse du 7ᵉ

Nuestra primera noche, para variar, no nos decidíamos a qué sitio entrar a cenar pues todos los que encontramos estaban completamente llenos de gente y en los que parecía haber sitio los menús que tenían en la puerta se excedían de nuestro presupuesto.

Entramos finalmente en La Terrasse por puro cansancio en verdad, pues parecía desde fuera un sitio bastante caro pero ya no queríamos seguir caminando y nos pillaba relativamente cerca de nuestro hotel.

El sitio era bastante grande pero las mesas y sillas estaban para mi gusto demasiado pegadas unas de otras, era un pelín agobiante al principio. Nada más entrar nos pidieron el QR de vacunación previo a sentarnos en una mesa.

Pedimos un plato cada uno para cenar, concretamente yo un tartar de salmón con aguacate, que sinceramente no traía aguacate era simplemente salmón con hojas de perejil por encima y mi chico un plato de pato asado que si que estaba rico, sobre todo la salsita que lo acompañaba. Nos pusieron un poco de paté de aperitivo y pan, esto pensaba que nos lo cobrarían pero no lo hicieron, punto a su favor.

Junto a los principales nos pusieron una guarnición de verduras y otra de ensalada que no estuvieron nada mal.

En cuanto al postre, decidimos pedir una crême brûlèe para compartir que estaba buenísima, la capa de caramelo super fina y la crema muy suave, me gustó mucho y eso que no soy fan de este tipo de postres.

En líneas generales no volvería a este restaurante, pues fueron algo lentos y me decepcionó mucho mi plato, pues no era barato y simplemente me pusieron un taquito de salmón crudo puesto en un plato, sin ningún tipo de elaboración más allá de un puñado de hierbas, casi estuvo mejor la ensalada que lo acompañaba que el plato en sí. No se me decepciono bastante, no estuvo a la altura de lo que ponía en carta. Sin embargo, el resto de platos estuvieron muy bien las cosas como son.

En cuanto al precio, solo en la botella de agua nos gastamos 7,5e y era agua normal y corriente de un litro que compartimos entre los dos, esta era la bebida más barata asique imaginad el resto. Básicamente con un euro más tenías otro postre. Aunque debo reconocer que viendo el precio del agua pensaba que la comida nos iba a salir muchísimo más cara, finalmente pagamos un total de 56e aproximadamente, unos 28e por cabeza.


PIZZA MIMMO

El segundo día terminamos comiendo en la pizzeria Mimmo tras comprobar que el five guys estaba lleno no, lo siguiente. Como os digo en Paris todos los restaurantes estaban muy llenos a todas horas y los que no estaban llenos de 20 euros no bajaba el plato por lo que automáticamente estaban descartados.

El restaurante Mimmo nos pareció una buena opción puesto que la pasta y la pizza siempre son un buen recurso y este tipo de restaurantes en Paris se encuentran cada tres calles.

La atención en este local fue bastante buena, de nuevo nos pidieron el código QR tras sentarnos en una acogedora mesa.

Las CocaColas no eran muy caras unos 3,5e creo recordar y eran grandecitas no se excedía demasiado de lo que te cobrarían en Madrid por el mismo bote. Junto a ellas pedimos dos pizzas que no eran pequeñas pero tampoco demasiado grandes, un tamaño bastante aceptable la verdad. La mía por supuesto de cuatro quesos y la de mi chico con pepperoni. (Lamentablemente no hicimos foto pero vamos que eran unas pizzas normales y corrientes)

Como os digo es difícil que una pizza salga mal por lo que, sin ser las mejores que he probado en mi vida diría que no estaban nada mal.

No pedimos postre pues nuestra idea era picotear algún pastelito de camino al siguiente destino.

En líneas generales este sitio no está mal para salir del apuro. En total nos dejamos 17,5euros por cabeza. Nada desorbitado muy parecido a lo que te gastarías por lo mismo en Madrid o en cualquier otra parte la verdad.


BIRDY

Como ya pudisteis comprobar cuando fuimos a Valencia, mi chico es muy fan de las hamburguesas la noche tratamos de cenar en una hamburguesería llamada Dumbo, la cual es muy famosa por sus hamburguesas estilo smash y por su reducido menú pues solo tienen dos hamburguesas en carta, un estilo al Burgermaister que probé en Berlín. Pero no tuvimos suerte y nos lo encontramos cerrado.

Como teníamos mono de burger decidimos ir a Birdy otra hamburguesería con buena fama que además no quedaba demasiado lejos de nuestro hotel.

El local era chiquitito y como el resto de restaurantes nos pidieron el QR al entrar para poder darnos una mesa. El chico nos atendió muy bien y de nuevo pedimos unos ricos refrescos porque de verdad que sienta hasta bien tomarte un refresco fresquito después de todo el día sin parar.

Para comer tomamos obviamente hamburguesas pero no cualquiera, la mía se llamaba The Sunny y por ejemplo tenia huevo frito, pollo y aguacate estaba buenísima, pero de verdad, me gustó muchísimo aunque obviamente me manche entera. Mi chico por el contrario se pidió una más clásica The Yankee que tenía cheddar y bacon.

Las hamburguesas venían sin acompañamiento y nosotros pedimos unas batatas para compartir y debo decir que considero que las raciones, que costaban entre 4 y 6 euros, dan perfectamente para dos personas, no es necesario pedir una ración de patatas o batatas con cada plato, pues con una ración comen dos.

Este restaurante tanto si sois amantes de las burgers como sí no lo recomiendo muchísimo, acogedor y nada caro ofrece una comida riquísima con opciones incluso veganas.

En líneas generales me gustó mucho este sitio y os lo recomiendo si vais, además no me pareció caro pues pagamos unos 12,5e. por cabeza nada mal para lo rica que estaba mi burger.


matsuri marbeuf

Desde la calle donde se encuentra el Arco del Triunfo hay multitud de restaurantes pero obviamente debido a su localización el precio se encarece muchísimo, asi que nosotros decidimos callejear un poco a la hora de buscar un sitio donde comer sin desviarnos demasiado de nuestra ruta.

Acabamos comiendo en Matsuri Marbeuf, un rico restaurante bufé de sushi. Pensamos que era un restaurante japonés normal y corriente pero resultó tener una barra por la que se van moviendo los platos y cuyos precios varían en función del color de cada plato. Para que la gente no caiga en errores con los precios, aparte de en la carta que se puede visualizar en el movil a través de un QR, en la mesa ponen una pegatina con los colores y los precios, más fácil imposible.

Yo comí muy bien pues el sushi es algo que me gusta muchísimo, sin embargo, si que noté muy poca variedad de platos, pues no los pedías sino que iban saliendo por la cinta que recorría todas las mesas. Echando un ojo a la carta la verdad que la mitad de los platos por mi mesa nunca llegaron.

No cogimos ningún postre, pues en estos sitios suelen ser muy básicos y no suelen merecer la pena, en cuanto a la comida nos ceñimos un poco a lo que más nos gustaba sin mirar mucho los precios pues no eran excesivos, rondaban desde los 2 a los 5e cada plato y había unas 3 o 4 piezas de sushi por cada platito.

Finalmente nos gastamos en comer unos 13 euros por cabeza incluyendo la bebida, nada mal para estar comiendo sushi a dos minutos andando del Arco del Triunfo.


MERCADILLO

Por la noche cenamos en el mercadillo navideño que habían instaurado junto al Louvre, en los jardines de las Tullerias.

Este mercadillo era gigantesco y tenía multitud de puestos de comida y bebida, fue un plan genial no solo para cenar barato sino para pasar una tarde diferente.

Sin embargo, dado que ya no está habilitado este espacio, solo os comentaré por encima que mi chico se comió dos burgers de raclette y yo una patatas con bien de queso. Como dato, os contaré que trataron de timarme o eso creo cobrándome de más y fingiendo que no entendían ingles, tened cuidado en París con eso (en París y en cualquier lado la verdad), pues siempre habrá quién con la excusa del idioma os la intente colar, como anécdota os diré que finalmente tras insistir en que me faltaba dinero y demás acabé siendo yo la beneficiada en el asunto, pues me acabaron devolviendo de más pero oye que no hubieran intentado ser unos malechores!

Finalmente además de las patatitas y las hamburguesas probamos unos buñuelos que compramos para compartir que estaban deliciosos y calentitos.

Dicho esto los puestos callejeros también son una buena opción para comer rico y baratito y los hay en cualquier época del año:) En nuestro viaje a Nueva York por ejemplo, una noche cenamos en un puesto de perritos debajo del hotel y no podía aquello estar más rico:)


aux ministères

Por último, como un día fuimos a Disney comimos allí un poco lo que pillamos, como ya os contaré en el post sobre DisneyLand si comer en Paris os parece caro en el parque id preparando el riñón porque se aprovechan muchísimo.

Sin embargo, cenar si cenamos en la ciudad, concretamente en Aux Ministères un restaurante que hacía esquina con nuestro hotel y que teníamos ganas de probar, por que desde hacía días ya habíamos echado el ojo a algún plato al pasar los anteriores días.

Al igual que en todos los demás restaurantes nos pidieron de manera obligatoria el QR de vacunación para poder darnos una mesa, una vez sentados el menú era bastante normalito y variado pero los precios no eran excesivamente caros sino que seguían un poco la dinámica de Paris.

Algo a destacar fue la atención, ya que los chicos del restaurante nos trataron muy bien y fueron muy amables con nosotros.

En esta ocasión cambie el refresco habitual por una limonada, pues me encantan sobre todo cuando son caseras aunque estas no lo eran. Pedí una hamburguesa de pollo muy básica con lechuga y guacamole que me gustó mucho pero no tanto como la del Birdy y mi chico un filete con salsa de queso que estaba de muerte.

Como podréis ver en las imágenes, ambos platos venían acompañados tanto de ensalada como de patatas y la verdad que las raciones eran muy generosas.

En líneas generales el restaurante estaba muy bien, si estáis por la zona os lo recomiendo pues nos atendieron muy bien y los platos, aunque sencillos, estaban muy ricos y eran bastante abundantes, un buen sitio donde recargar pilas sin dejarse un riñón.

Como era la última noche y veníamos literalmente reventados del parque fuimos a tiro hecho y nos daba un poco igual los precios, aún así no fue demasiado caro para lo bien que comimos. Finalmente gastamos 47e en total es decir, unos 23,5e por cabeza que como os digo muy acorde a lo que es París.


Comer en Francia siempre da miedo porque tenemos la tendencia de que es bastante caro y efectivamente es muy caro, hay sitios que por menos de 20 euros no tienen ni un solo plato, pero si sabes dónde buscar o por donde callejear los precios pueden disminuir bastante. Como habréis podido ver nosotros comimos y bebimos tres días completos (no he querido contar el mercadillo) y nos gastamos un total de 189e en total, menos de 32e por persona y día nada mal para lo que podría ser comer en París.

En cuanto a las bebidas, nosotros menos de 3,5e por un refresco en un restaurante no hemos encontrado pero no debemos olvidar que al final estamos de vacaciones y que si os apetece un refresco permitiros el capricho 🙂

En definitiva, comer en Paris no nos salió tan caro y os animo a que, si dudáis entre qué sitios parar a comer uséis este pequeño post como guía y os aconsejo encarecidamente ir al Birdy, para mi el mejor sitio de todos los que fuimos, hamburguesas riquísimas y asequibles!

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