Milán, que ver en 48 horas

Por fin llegó nuestro primer viaje en avión del 2021 después de más de un año sin volar, pues desde el viaje a Liverpool no habíamos podido organizar nada parecido debido a la incertidumbre que rodeaba el mundo de los viajes internacionales.

En esta ocasión no viajamos en pareja sino que fuimos también con un amigo, con el que ya habíamos visitado otras ciudades como Londres, Copenhague o Zúrich. Como nuestro amigo nunca había visitado Italia decidimos elegir este país como destino 🙂 .

Nos decantamos por Milán por qué es una ciudad pequeñita y muy fácil de ver a la que todavía ninguno de nosotros había viajado, por lo que decidimos que estaría bien conocerla juntos.

Antes de nada, debéis saber que este viaje que parece sencillo y normal, ideal para un fin de semana tuvo absolutamente de todo porque nunca habíamos vivido situaciones como las acontecidas en este viaje.

Requisitos para viajar a Italia

En primer lugar, quiero contaros los requisitos que se están exigiendo a día de hoy Julio/Agosto de 2021 para entrar en Italia y mi experiencia con los procesos.

Lo primero que debéis saber es que, independientemente del país al que viajéis, la página de información del ministerio de exteriores os desaconseja ir, indicando que es un país en riesgo. Por otro lado, se informa qué requisitos son necesarios para acceder a dicho país. En nuestro caso, al ser Europa y nosotros europeos solo precisábamos del Pasaporte de Vacunación con la pauta completa, la cual todavía no tenemos, una PCR o un Test de Antígenos con resultado negativo además de un formulario de salud. Optamos por realizarnos un Test de Antígenos ya que era la opción más barata, al no tener aún puestas las dosis de vacuna necesarias para obtener el pasaporte de vacunación.

Una vez en el aeropuerto nadie nos pidió nada, ni formulario de salud ni test ni nada, ni al pasar el control de seguridad (el cual seguía siendo como siempre), ni al montar al avión, ni mucho menos al aterrizar en Italia. Durante el vuelo nos dieron otro formulario de salud para que realizáramos antes de bajar pero luego nadie nos lo reclamó, por lo que no sirvió de nada. Fue un verdadero chiste la seguridad para viajar hasta allí.

COMIENZA LA AVENTURA

Tras hacer cálculos de qué nos salía mejor de precio, si por separado vuelo y hotel o junto, decidimos por cogerlo en pack a través de Edreams, una plataforma que he usado muchas veces y que, probablemente no vuelva a usar, ya sabréis por qué.

Decidimos a la hora de coger el avión pagar un poco más y evitar volar con Ryanair e ir con Iberia, decidimos esto porque si luego sumas el pago del asiento, la posibilidad de llevar una simple mochila (ya no hablamos de maleta) y tal, de precio nos salía casi igual e Iberia se supone es una compañía mejor. Digo se supone porque salimos con 2horas y media de retraso…

En nuestro primer intento, estuvimos más de 45min. en el avión y transcurrido el tiempo nos comentaron que tenían discrepancias entre los ingenieros y que están valorando si volábamos o no. Al rato nos comunican que nos cambian de avión pero que esperemos un poco, mientras un azafato tranquilizador dejo caer varias veces que el avión podía incendiarse en cualquier momento, todo muy esperanzador porque no nos dejaban salir. Fue una situación muy rara la verdad, cambiar de avión y salir con retraso es algo habitual pero las palabras tranquilizantes del azafato eran de lo menos inusuales. Finalmente nos dijeron que el avión estaba listo en otra puerta, llegamos y nada, una hora después nos dijeron que fuéramos a la puerta más lejana que tenían y allí casi a la hora que debíamos estar llegando a Milán despegábamos. Un desastre 😦 .

LLEGADA AL HOTEL

Si lo de Barajas había sido horrible por la pérdida de tiempo, la llegada al hotel iba a ser aún peor. Llegamos en torno a las 21:30h. y decidimos coger un Uber en el aeropuerto hasta nuestro hotel NH Milano Machiavelli , pero al llegar este estaba cerrado. No se cuántos viajes llevo a mis espaldas pero jamás me había pasado que un hotel estuviera cerrado.

Debo avisaros de que este hotel el NH Milano Machiavelli se encuentra cerrado, pero en internet aparece la posibilidad de reservar habitación, no lo hagáis.

Como os comentaba antes, el viaje lo cogimos con Edreams y lo pagamos todo junto, con los billetes de avión, pero no recibimos notificación ni nada por su parte sobre nuestro hotel y hablar con su servicio de atención al cliente es una completa Odisea.

El señor del Uber muy amable (desde aquí le mando un besito) nos explicó que esto de reubicar a la gente en distintos hoteles es algo común en Italia y que está feo porque luego les viene la mala fama. Logramos contactar con el hotel que nos indicó a dónde debíamos de ir, pero cuando llegamos los recepcionistas fueron de lo más maleducados, tanto con nosotros como los demás huéspedes que llegaron a esa hora con el mismo problema.

NH MILANO TOURING.

Si obviamos la mala educación de los empleados, la habitación y ubicación estaban bastante bien, sin embargo el desayuno no renta si no os viene incluido en el precio pues apenas hay productos para consumir y se debe hacer una cola hasta para pedir un simple vaso de agua. Por otro lado, no respetan ni una sola medida Covid, pues permiten que en el hall del hotel, pasillos y demás la gente este sin mascarilla.

Debido a todo el trajín y a lo tarde que era los planes para el viernes se nos habían fastidiado, por lo que solo fuimos a ver el Duomo de noche y las galerías mientras buscábamos un sitio abierto para cenar.

  • Itinerario Primer día:
    • Galería Vittorio Emanuele II
    • Duomo

SEGUNDO DÍA

Tras desayunar en el hotel decidimos iniciar nuestro día caminando desde el hotel hasta el centro de la ciudad. Durante nuestro camino pasamos por el Arco de Puerta Nueva, un arco bastante pintoresco que te hace pensar que entras en la zona histórica de la ciudad.

Tras cruzarlo las tiendas de grandes marcas inundan la zona, los callejones están verdaderamente bien cuidados, quedando muy instagrameables e ideales para pasear y perderse entre los escaparates.

Callejeamos hasta la Basilica di San Babila que casi pasaba desapercibida entre los edificios, las tiendas y las obras.

Decidimos pasar la mañana mirando alguna tienda como la del Milán o la de la NBA ya que en Madrid no hay, aprovechamos para pillar algunas cosillas. Tiendas como la de Lego o Ray-Ban también llamaron nuestra atención, pero la verdad que la variedad de tiendas de moda es impresionante desde Jimmy Choo pasando por Cartier, Gucci o Prada.

Tras chumetear entre las tiendas, nos sorprendieron los pocos locales comerciales «normalitos» o diseñados en exclusividad para los turistas que había, pues no encontramos ninguna. Paseamos hasta el Palazzo del Capitano di Giustizia en la Plaza Cesare Becaria, tras esta plaza debería estar el muro de la fama de Milán, pero no logramos dar con él ni utilizando GPS.

Desde esta plaza el Duomo solo se encuentra a unos pocos metros, asique allí que fuimos. Después de ver la zona, pues enfrente se encuentra el Palacio Real y el Museo del Novecento, decidimos ir a comer.

Habíamos apuntado un sitio cerca del Castello Sforzesco, pero sorpresa cuando llegamos el sitio estaba cerrado, asique decidimos caminar por los jardines del castillo para cruzar al otro lado y buscar una alternativa para comer y regresar al hotel.

Como siempre, pronto tendréis un post dónde os cuento en qué sitios pasamos a comer durante nuestro viaje. Estad atentos!

Tras una buena ducha en el hotel, porque debo contaros que en Milán más que calor hace muchísima humedad, es un calor de estos pegajosos por lo que una ducha nos vino de lujo. Descansamos y salimos de nuevo por la tarde al centro.

Recorrimos de nuevo la plaza del Duomo, la Plaza del Mercado, que la verdad os lo podéis saltar estaba sucio y olía fatal muy muy descuidado. También volvimos a visitar las Galerias de Vittorio Emanuele II, leí que en el punto central se encuentra el antiguo escudo de la familia y que, si colocas el talón derecho sobre los testículos del toro del escudo y das una vuelta completa con los ojos cerrados tendrás suerte para todo el año. Había ya un agujerito en el suelo de tanta gente que había realizado, pero aún así me anime a hacerlo y me pegue un buen culetazo, no he leído nada al respecto pero espero que eso signifique que tendré aún más suerte jaja.

Tras el espectáculo nos fuimos derechitos al hotel.

  • Itinerario segundo día:
    • Arco de Puerta Nueva
    • Basilica di San Babila
    • Distintas tiendas de marca por las vías Monte Napoleone y Alessandro Manzoni
    • Plaza Cesare Becaria
    • Palazzo del Capitano di Giustizia
    • Duomo
    • Palazio Real de Milán
    • Museo del Novecento
    • Jardines del Castillo de Sforzesco.
    • Duomo
    • Plaza del Mercado
    • Galerias de Vittorio Emanuele II

ÚLTIMO DÍA

En nuestro último día decidimos desayunar en un Starbucks, ya que el desayuno del hotel era carísimo y no tenia ni leche fría, asique desayunamos fuera y después decidimos ir a ver el estadio de fútbol de la ciudad.

Para ello fuimos en Uber por evitar el transporte público, cuando llegamos a San Siro, la verdad es que para mi fue una parada que se puede evitar, no solo porque está lejos sino porque si no te interesa el museo no hay nada más para ver. La verdad es que lo tienen muy mal cuidado, parecía sin ánimo de ofender un completo meadero. No había ni un bar, ni una tienda ni nada, únicamente un fuerte olor a pis, basura y el museo que costaba 20e. entrar.

Decidimos no entrar al museo porque en internet leímos que no tienen expuestos ningún trofeo únicamente camisetas y alguna información sobre los clubs algo que no nos era relevantes.

Tras la decepción del estadio, fuimos a visitar el Castillo de Sforzesco que sin duda para mi es de lo más bonito que tiene Milán. Así que si tenéis tiempo os recomiendo que lo visitéis ya que además no está muy lejos del centro tan solo a un corto paseo.

Tras ver el Castillo un poco rápido decidimos volver al hotel a por nuestro equipaje y poner rumbo al aeropuerto. A la vuelta fuimos en transporte público concretamente en tren, pues salía mucho más económico ya que nuestro vuelo de vuelta a Madrid salía desde un aeropuerto distinto al de llegada.

Por último señalaros que me hubiera gustado acercarme a ver los edificios verdes que han construido en Milán denominados Bosco Verticales pero por razones de tiempo y localización solo pudimos verlos de camino a la estación de tren y la verdad que molan bastante no me importaría que se pusieran de moda en España 🙂

  • Itinerario tercer día:
    • Estadio San Siro
    • Castillo de Sforzesco

En líneas generales nuestro primer viaje en avión después de un año fue caótico pero nos divertimos y pudimos ver todo lo que quisimos, realmente Milán es una ciudad que para un fin de semana está perfecto, dos tres días nada más para verlo todo tranquilamente da tiempo de sobra.

No está en mi top de ciudades Italianas, pues Roma o Venecia le dan mil vueltas, pero me alegra mucho haber podido disfrutar de esta escapada llena de anécdotas, solo espero que si os animáis a visitar esta ciudad vuestro hotel esté abierto 😉

5 comentarios en “Milán, que ver en 48 horas

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