WASHINGTON, que ver en 3 días

En nuestra segunda ruta por EEUU visitamos algunas de las ciudades más importantes del país que prácticamente nos lo hemos recorrido entero, pero entre las grandes ciudades e imprescindibles que no puedes dejar de ver, nos quedaba su imponente capital.

Así que, en este viaje por carretera, tras comer en Filadelfia cogimos el coche hasta Washington DC donde pasaríamos tres intensos y lluviosos días paseando por escenarios de película con demasiada historia.

A continuación, os cuento todo lo que vimos e hicimos 🙂

Este viaje forma parte de una Ruta por EEUU que realizamos el pasado verano, y a la que llamamos ruta del triunvirato, donde Washington ha sido la etapa 5, no os perdáis las anteriores puesto que para llegar hasta aquí visitamos Boston, Niagara, Nueva York y Filadelfia y continuaremos hasta ¡Miami!

Tras pasar el día por Filadelfia después de comer pusimos rumbo a la capital de los Estados Unidos llegando casi a la hora de cenar al Airbnb.


INCISO SOBRE NUESTRO AIRBNB

La casa estaba decente, tenía dos habitaciones, un baño que apestaba a marihuana y cuyo olor no desapareció en toda nuestra estancia y un salón-cocina con un billar que fue sin duda lo mejor de la casa.

También tenía bueno que el barrio era tranquilo y se podía aparcar sin problema en la puerta pues tenía aparcamiento privado aunque no vigilado y al aire libre.

Sin embargo, no volvería a este lugar simplemente por el olor a maría que no se fue en ningún momento y se acentuaba mucho en el baño, pinta que por el conducto de ventilación se filtraba de los vecinos y eso llego a marear a más de uno ya que en el baño se concentraba demasiado al estar cerrado. También se debía que a la dueña de nuestro piso la debía de gustar bastante también. Que por cierto, era super pesada y no se fue hasta que llegamos pese a tener la casa reservada desde primera hora.

Tras dejar todo en la casa, era ya tarde por lo que decidimos dar una vuelta y aprovechar para ir a un outlet, algo inesperado en este viaje, cenar y regresar a descansar.


Comienza la aventura por DC

Nuestro día empezó con lluvia, pero teníamos un largo día por delante, muchos puntos para visitar y pocos días en la ciudad como para que el agua nos impidiera cumplir el itinerario.

Fuimos en coche hasta el centro donde aparcamos el coche en un parking del centro que no parecía demasiado caro para lo que habíamos visto en otras ciudades e iniciamos nuestro itinerario.

Primero vimos el National Law Museum y las Cortes de Washington, un edificio enorme como casi todo allí, paseamos medianamente rápido por el barrio de Judiciare Square porque aparte de la lluvía teníamos entrada para visitar el Capitolio a las 10 de la mañana, única hora que encontré que no nos desviara mucho de la ruta a seguir.

INCISO SOBRE EL CAPITOLIO:

Una vez visitado os diré que para mi NO merece la pena y menos el tour obligatorio que haces. Por fuera si, por fuera id y admiradlo porque es un edificio impresionante, pero por dentro, aunque es una pasada perderéis mucho el tiempo y no aprenderéis nada más que de mármol, porque fue de lo único no ofensivo que hablo nuestro guía y todo en inglés por supuesto, no hay opción a tour en otros idiomas.

Pero si queréis ir, que sepáis que la entrada es gratuita tiene un horario amplio si se coge con antelación y se puede adquirir fácilmente desde este enlace, te envían al email las entradas y una vez allí solo debéis hacer una cola rápida para que os las den en papel, junto a una pegatina que deberéis llevar visible y hacer otra cola para que os dividan en grupos y os den el típico aparato para poder escuchar bien al guía.

La visita duró como una hora, aunque en la web yo creía haber leído entre 20 y 30 min. y la verdad ves únicamente 3 salas del capitolio, lo que pasa es que el guía habla mucho sobre mármol y sobre cómo se construyó y alarga en exceso la visita.

Aun así no estuvo mal, me la hubiera ahorrado, pero fue una experiencia más y viendo el precio no me arrepiento de haberla hecho porque ese día nos quitó un poco el estar mojándonos a la intemperie y aprovechamos para cotillear la cafetería del capitolio y desayunar algo (o medio comer, porque alguno se pidió un trozo de pizza ya a las 11 de la mañana).

Tras el tour por el Capitolio visitamos la biblioteca del congreso y pasamos juntos al jardín botánico, para entrar en él hay que pagar y como os digo el tiempo no acompañaba nada en absoluto así que pasamos de largo.

Una de las compras de este rutón que hicimos y de la que más contenta estoy de haber hecho porque me vino ideal fue el chubasquero de Columbia que me pude comprar en el Marshall de Filadelfía por 14$ el día de antes, me salvó el día, la vida y el viaje a Washington sinceramente. Asi que como consejo permanente para mí ya para siempre, llevar, aunque sea de los de usar y tirar, siempre un chubasquero en la maleta.

¡Cuando termine los posts de esta ruta os compartiré uno hablando sobre los mejores Outlets de USA, estad atentos!

Pasamos junto al Museo nacional indio e iniciamos ruta por el National Mall, el famosísimo parque que aparece en todas las películas en las que se menciona Washington, desde allí te pierdes. Hay museos por ambas partes, Galería de arte a la derecha el Museo del Aire y del Espacio a la izquierda. El Museo Smithsonian y el Museo de Historia Natural, todo super impresionante la verdad. Creo que DC es una ciudad que, si quieres entrar a todo podrías pasarte semanas allí pero que si simplemente vas a lo imprescindible en tan solo unos días lo has completado.

Caminamos intentando ver ambos lados hasta el famoso Monumento a Washington que la verdad me sorprendió, aunque era como lo imaginaba y había visto tantas veces me gustó mucho.

Cruzamos hasta un monumento aún más impresionante si cabe, el Memorial de la II Guerra Mundial, tenía numerosos nombres, todos los estados del país, una gran fuente y sobretodo unas vistas del lago y del Monumento a Lincon bastante imponentes, aunque al llover el laguito no queda tan cristalino y reluciente como en las pelis.

La caminata parece que no, pero es bastante y si hacéis parones para ver las paralelas del National Mall más, pero por fin llegamos al Monumento a Lincon.

La entrada es gratuita y es impresionante también, aunque lo que más me gustó fueron las vistas que tiene aquella estatua enorme.

Como punto interesante extra que os dejo es que en el lateral izquierdo de la escalera hay unos baños públicos, que nunca está demás saber estas cosas. Yo aproveche para secarme un poco con el secador la chaqueta y pantalones.

Una vez vista la estatua, habernos secado un poco porque enseguida tocaba volver a mojarse y demás fuimos a visitar el Monumento a los Veteranos de la Guerra de Vietnam, muy conmovedor la verdad, me gustó mucho también y lo considero otro imprescindible.

Junto a este monumento por supuesto debéis pasaros por la Estatua de los Tres Soldados que se encuentra justo en paralelo en el otro lado del parque.

Decidimos que era hora de ir a por comidinchi, así que salimos del National Mall y pasamos junto al Museo Nacional de Ciencias que tienen una estatua de Einstein bastante chula a la entrada. Por el camino nos encontramos con una de nuestras reinas, Isabel II a los pies de la Columbus Memorial Library.

Seguimos recto ya por el Down Town y paramos a comer antes de llegar a la Imponente Casa Blanca.

Pronto os contaré qué y dónde comimos durante nuestra visita a Washington, los mejores donuts de esta ruta y nuestro presupuesto. ¡Estad atentos!

La Casa Blanca esta hiper vallada un poco como el Palacio de Buckinghan pero más blanco y menos reluciente que este, nosotros íbamos a haber ido y de hecho hicimos mil y una historias para solicitar una entrada, pero no pudo ser y se nos denegó por exceso de peticiones.

En el post de la semana que viene os explico tooodo lo que hicimos para poder solicitar la entrada, que cosas hacer y qué pasos os podéis ahorrar para poder entrar de manera gratuita a este emblemático lugar. ¡Estad atentos!

Tras las mil y una fotos en la Casa Blanca aprovechando la tregua del tiempo, caminamos hasta el Barrio de China Town donde paseamos hasta ver el Capital One Arena, el estadio de los Capitals

El cansancio de este completísimo primer día empezaba a notarse así que decidimos ir a por el coche y descansar, aunque antes paramos un rato en el FedExField, el estadio del equipo de Futbol Americano de la ciudad de Washington el equipo de mi chico que ya vimos jugar en nuestra primera visita a Londres y mientras dos dormían en el coche los otros dos fuimos a ver si podíamos ver su interior.

Tras descansar un poco en nuestro pisito nadie sabe como, pero acabamos en un outlet pasando la tarde, algo habitual y seña de identidad de este viaje!


Segundo día

El segundo día aprovechamos para visitar los puntos más alejados e imprescindibles de la ciudad.

Empezamos parando en Alejandría concretamente en Masonic National Memorial de George Washington que es como una especie de catedral gigantes construida en un monte que tiene el símbolo masónico en sus jardines, pero solo se aprecia si lo ves de lejos debido a su gran tamaño. Cuando llegamos allí había unas cuantas personas que no sabemos muy bien como, pero pudieron entrar por una entrada lateral que estaba cerrada al público general, también las puertas principales del monumento estaban cerradas cuando llegamos, pero supongo que se debió únicamente a que llegamos demasiado pronto pues nos esperaba un gran día.

Desde allí fuimos al Air Force Memorial desde el que se veía el pentágono, se encontraba un poco en obras los alrededores y estaba completamente vacío no había ni un solo coche. El lugar es pequeño y muy bonito como todo en esta ciudad, además estábamos solo nosotros y estaba todo impecable de hecho sus baños han sido los más limpios que he visto en todos mis viajes a USA.

Este lugar pese a ser pequeño me gustó bastante a pesar de tener obras al rededor. Creo que si vais una vez hayan terminado será aún más impresionante, así que no perdáis la oportunidad de ir, como os digo es al aire libre, de entrada, gratuita y con aparcamiento libre también.

Desde allí fuimos a uno de los imprescindibles que más ganas teníamos de ver y uno de los lugares a los que sí o sí tienes que ir si visitas DC, el Cementerio de Arlington.

Es cierto que los cementerios me dan mucho respeto y no soy fan de visitarlos demasiado, aunque hemos ido a un par ya, como el de Salzburgo o el de Edimburgo, pero ninguno ha sido tan impresionante ni tenía tanta historia como este.

El cementerio es enorme y aparcar dentro nos costó unos 10$, luego la entrada es gratuita no es necesario sacar ningún tipo de entrada con antelación salvo que quieras coger un tour privado y puedes estar el tiempo que quieras, no hay más limite horario que el del propio cementerio.

La verdad que la recepción o puerta principal estaba a rebosar, ahí se encuentran los baños y la tienda de regalos, pero luego por el camino había poca gente.

Es un poco laberinto pues hay cientos de tumbas, monumentos y placas conmemorativas. Nosotros no vimos todo el cementerio porque es enorme y todo son sube y bajas, pero vimos algunos puntos interesantes como la Tumba del soldado desconocido, en la que había un soldado que hace marcha de respeto alrededor de la tumba que se encuentra junto a un mausoleo o especie de anfiteatro blanco enorme con unas vistas espectaculares. Aquí hay una parte en la que no se puede hablar ni hacer ruido, de hecho, por el camino en las tumbas más importantes hay espacios libres de ruidos en los que se pide respeto y silencio.

También vimos el Memorial del presidente Kennedy y su familia y el Memorial a las mujeres militares entre los más destacables.

Tras una primera caminata, salimos del cementerio vimos el Carillon de Nueva Zelanda hasta llegar a la estatua en honor a los marines que es sin duda una de las más impresionantes que vimos.

Después volvimos a entrar en el cementerio a por el coche dando otro paseo por zonas aún no vistas.

Pasamos toda la mañana allí la verdad y a la hora de comer nos fuimos para Washington paramos a ver una curiosa casa toda pintada de Sandía y la Catedral de la ciudad que para verla casi no pudimos parar porque no había forma de aparcar sin meterlo en el parking pagando y obviamente no íbamos a pagar más parking. Después de una vuelta por la ciudad viendo un poco de lejos otro de los estadios importantes de la ciudad acabamos pasando la tarde en uno de los Outlets abiertos de la ciudad.


Nuestro último día lo empezamos yéndonos al centro de la ciudad, aparcamos de nuevo en el centro cerca del National Mall y, empezamos caminando por el Jardín de Escultura Nacional donde volvimos a ver el letrero de Amor que encontramos en Filadelfía pero un pelín más grande

En esta tercera visita al centro de la ciudad nos desviamos por el Castillo Smithsonian que es muy bonito, ya no es blanco como el resto de sus hermanos, sino que destaca tanto su color como arquitectura y es muy chulo.

En línea recta se encuentra el Museo del espionaje que nos vino ideal porque de la nada empezó a llover a cantaros. La verdad que es bastante chulo y su tienda tiene cosas interesantes, pero demasiado caras para mi gusto.

Tras un rato ahi dentro decidimos ir a por un donnut pero estaba cerrado asi que con lo mismo nos fuimos caminando hasta el memorial de Thomas Jefferson que la verdad a mí personalmente me gustó mucho más que el de Lincon aunque las vistas no eran tan bonitas.

La entrada también es gratuita y el memorial tiene un poco la misma dinámica un edificio blanco imponente con la estatua aún más imponente si cabe en su interior, en este caso Thomas Jefferson está de pie en el centro y la gente puede rodearle mientras que la de Lincon se encuentra sentado y únicamente puedes verlo de frente.

Seguimos caminando de vuelta al National Mall, pero por otro lado visitando el parque monumento a Roosvelt y su familia. Este parque era bastante bonito tenía algunas cascadas, baños públicos y la posibilidad incluso de sentarse a descansar o comer a orillas del rio. Presentaba algunas estatuas de Roosvelt, su mujer e incluso de su perrete.

Desde allí y prácticamente sin desviarnos del camino nos encontramos con el Monumento a Martin Luther king que estaba super bien hecho en piedra con muchísimo detalle, muy currado la verdad.

Tras ver esta estatua que era con diferencia en la que más gente encontramos esa mañana y viendo que el tiempo nos estaba dando una pequeña tregua decidimos volver al centro del National Mall y volvimos a ver los monumentos más emblemáticos del lugar.

Tras comer y dar otro paseo por el centro nos fuimos al apartamento a hacer la maleta y descansar porque esa misma noche nos íbamos a pegar un atracón de 10 horas de coche hasta Jacksonville!!

¡No os perdáis la experiencia en Jacksonville! 

En definitiva, Washington es una ciudad preciosa, un contraste brutal con lo que es Nueva York.

Pese a que nos llovió y que eso influyó un poco, me pareció una ciudad tranquila, segura y muy caminable, aunque habrá que echarle ganas y para ciertos imprescindibles como el cementerio de Arlington debéis coger transporte.

Es una ciudad bonita con cosas para todos los gustos y necesidades además es ideal para cualquier tipo de viaje tanto si solo estás de paso porque el centro tiene monumentos muy interesantes cerca unos de otros, como si tienes mucho tiempo para disfrutar, ya que su amplia oferta de cosas no dejara tiempo para que te aburras y si lo haces, siempre puedes ir a un outlet 😉

Me hubiera gustado poder haber visto y hecho más, pero creo que para el tiempo que teníamos y el tiempo que nos hizo aprovechamos muchísimo y salí muy contenta del trabajo de mi team por caminar y no dejar que la lluvia nos superase 🙂

¡Una ciudad que va directa al Top de EEUU!


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Un comentario en “WASHINGTON, que ver en 3 días

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