Experiencia: Yatai Market

Cómo es algo habitual en este blog no todo son viajes a veces también os cuento experiencias tanto deportivas como gourmets o incluso de planes alternativos a los que nos apuntamos y merecen mención.

Recientemente visitamos Yatai Market, una nueva y divertida forma de probar distintos platos de la gastronomía asiática y la experiencia mereció mucho la pena, así que tomad nota por que a continuación os cuento en un pequeño post dónde y cómo llegar, todo lo que comimos, lo que gastamos y lo bien que lo pasamos cenando en este curioso lugar que han abierto recientemente en Madrid 🙂

¿Qué es Yatai Market?

En primer lugar debéis saber que Yatai Market es un nuevo concepto de restaurante o más bien de mercado gastronómico, ya que son puestos muy estilo street food que crean la sensación de estar en un mercado en el que tu vas pidiendo la comida de forma alterna. Está especializado únicamente en comida asiática fusión y hay de todo, china, japonesa, tailandesa, coreana y demás. Ellos mismos se definen como «el primer mercado de comida asiática street food»

Pese a estar todo regentado por la misma organización, los distintos puestos donde pedir comida, tienen estilo y carta propia donde ofrecen únicamente comida. El puesto de bebidas está unificado en una sola barra en el centro del local, donde podrás pedir cualquier tipo de bebida que te apetezca.

En cuanto a los precios cada puesto tiene su propia carta y precio, pero en líneas generales todos se rigen por unos rangos más o menos acorde para que ninguno destaque por bajo precio más que por buen producto. La media de precio en los puestos ronda entre los 5 y los 12e.


¿Dónde está?

Actualmente en Madrid hay dos Yatai Market, el primero de ellos se encuentra en el centro de Madrid, más concretamente en la Calle Doctor Cortezo 10 que actualmente tiene cerca de 12 puestos.

El segundo, inaugurado recientemente se encuentra en las Rozas, en la calle Cophenague 3 y aunque pronto pondrán un nuevo puesto de comida india, por el momento solo tienen 8 puestos. Bueno «solo» ya os aviso que os costará decidiros. Nosotros fuimos a este último.


¿Cómo funciona?

El funcionamiento es muy sencillo, una vez llegas allí tienes en la entrada distintos códigos QR para que escanéis y sepáis qué es lo que cada puesto ofrece, si no queréis escanear nada, cada puestecito tiene su menú visible ya sea en una tablita de madera gigante o en formato poster para que les podáis echar un ojo.

Nosotros preferimos tirar de QR así pudimos verlo bien y decidir más transuqilamente desde la mesa que iríamos a pedir.

Para pedir deber ir al puesto que quieras, no es necesario que pidas todo en un mismo puesto, pues lo divertido del sitio es poder pedir varias cosas que sean de puestos distintos y así probar una mayor variedad de comidas y estilos.

En cada puesto que pidas deberás pagarlo al momento, ellos te darán el tiquet de compra y un localizador que vibrará y emitirá un sonido cuando la comida este lista. Una vez se ilumine el localizador lo único que debes hacer es recoger la comida del puesto y sentarte en cualquiera de las mesas del local.


Puestos

En el local de las Rozas hay actualmente 7 puestos que son los siguientes:

Puesto 1 – Kanpai

Este local tiene una carta donde predominan los baos y el ramen, así como los sandos y tonkatsu. Este puestecito los precios variaban de los 6 a los 12e el plato.

Puesto 2 – Cahpsuí

Este local tiene una carta orientada a la cocina cantonesa y se sichuan. Tenía bastantes platos vegetarianos, gyozas, arroces y tallarines. Y los precios varían de los 7 a loas 12,5e. es uno de los más caros.

Puesto 3 – SMOK MOK

Este local tiene una carta que definen como «world neighborfood» y es una cocina que intenta ser más fresca, tienen alitas, costillas, albódigas o perritos, entre otras cosas, todo ello con un toque asiático. Este puestecito es de los pocos que además tiene postres, concretamente una tarta de queso y un brownie. Debo reconocer que los nombres de sus platos son de lo más originales y sus precios rondan entre los 6 y los 14e.

Puesto 4 – Peruchin

Este local tiene una carta denominada «el huarique chifa» basada más que en la comida asiática como tal en una fusión entre gastronomías latinas y asiáticas, teniendo tanto ceviches y empanadas como wonton frito o tallarines. Los precios rondan entre los 8 y los 10 euretes.

Puesto 5 – Khao San

En este puesto predominan los platos con curry y la comida thai. Concretamente tienen más de 4 variedades de curry, desde el amarillo tradicional hasta e rojo y el massaman el cual todavía no he tenido el gusto de probar. Los precios de este puesto son algo más elevados aunque siguiendo un poco la media rondan desde los 8 hasta los 16e.

Puesto 6 – Malaca

Este local tiene una carta ambientada en platos del sudeste asiático, predominando sobre todo los yakipinchos que los sirven por unidades y los rollitos vietnamitas. De estos últimos tienen un plato que consta de una degustación de estos compuesta por 5 unidades diferentes por 10e. Los precios de este puesto creo que son los más bajos, rondando desde los 3,5 hasta los 10.

Puesto 8 – Unagi

Este local es un sushi bar y es el único en el que puedes quedarte en su barra a comer, también es el que tiene un aspecto visual más moderno. Mientras los otros se ambientan en un mercado asiático más añejo, tradicional y vintage este quiere destacar con una fachada mas limpia y moderna. Como buen sushi bar, en su carta prácticamente solo hay piezas de sushi y sashimi. También tiene unos ricos mochis de postre. Considero que es de los más caros, pues los precios oscilan entre los 3 y los 15, llegando a tener unidades de sushi por 6e.

*El puesto 7 aún se está creando, pero en su web apunta que será de tipo hindú

¿QUÉ PEDIMOS Y CUÁNTO NOS GASTAMOS?

Nosotros pedimos en realidad pocas cosas pero considero que nos quedamos agustisimo. Lo primero que hicimos fue pedir un par de platos para tantear la cantidad de comida, el nivel y el tiempo que tardaban en sacar la comida.

Pedimos primero en el puesto 1 – Kanpai el chilicrab bao burger, allí nos dieron un localizador y continuamos hasta el puesto 6 – Malaca donde pedimos un yakipincho de pollo satay y por último en el puesto 3 – Smok Mok pedimos las costillas que parecía ser el plato estrella del puesto, no había mesa sin costillas.

Una vez tuvimos los tres localizadores pedimos unas Pepsi y nos sentamos en una de las mesas bajas de detrás del bar. Casi todo el local tiene mesas altas salvo tres o cuatro tras el bar.

Fuimos recogiendo los platos uno a uno en el orden en el que los habíamos pedido. En primer lugar la hamburguesa de cangrejo que costaba 9,5e. La verdad que el tamaño me sorprendió, me la esperaba más pequeña.

Este plato consistía en cangrejo de concha blanda empanado con huevo frito, cilantro y salsa chilicrab. El pan era un pan bao cuyo tamaño no estaba en nada proporcionado con el relleno pero que no estaba mal.

En segundo lugar fuimos a por el pincho, con un precio de 4,5e. Este plato visualmente me pareció pequeño, pues esperaba dos quizá, sin embargo, a nivel de cantidad estuvo bastante bien.

Básicamente es una brocheta de pollo marinada a la robata de carbón con salsa satay y coco rallado. La salsa para mi fue lo mejor y el pollo estaba jugosito. Muy rico. Si os gusta el coco os lo recomiendo.

Y en tercer lugar las costillas, cuyo precio era de 14e y que estaban de muerte, al parecer las hacen durante 6 horas a baja temperatura y luego supongo que las pegan el calentón cuando las pides. Estaban muy ricas se deshacían y se deshuesaban con suma facilidad. Pusieron gran cantidad de salsa que se podía mezclar con el penco de arroz que venía debajo.

La cantidad de costillas para dos me parecieron pocas, sobre todo porque como gustan siempre quieres alguna más, pero en cuanto al arroz a nosotros nos sobró. Yo lo que hice fue mezclar aquel que no se había pringado de la salsa BBQ con la salsa de coco de la broqueta y estaba de vicio.

Tras está primera ronda fuimos a por la segunda.

En la segunda ronda nos centramos en el sushi del puesto 8 – Unagi, el único que lo servía. Pedimos dos nigiris uno de wagyu y otro de salmón flambeado con parmesano, salsa de ostras y pimienta fermentada en sal. La verdad que el sushi fue lo más caro, pues pagamos 10,5 en total. Pero valió la pena, pues pese a ser un bocado estaban suuuper ricos 100% recomendable, nosotros los partimos en 2 cada pieza, porque no eran tan pequeños como para no poder compartir.

Seguidamente yo ya estaba pensando en los postres, pero mi chico con ganas de más se pidió un plato más concretamente la crispy chicken burger del puesto 6 – Malaca, donde pedimos al inicio la brocheta de coco.

Esta hamburguesa era básica, pechuga de pollo crispy con un mezclum de lechugas que no entorpecía para nada el sabor o el concepto de la buger en un pan brioche que le quedaba bastante pequeño, pues las dimensiones del pollo eran gigantestas, ideal para compartir.

Y por último LOS POSTRES!. Como ya os he dicho apenas hay postres en este lugar, tan solo dos puestos tienen alguna opción así que de tres opciones de postre, decidimos probar 2.

En primer lugar los mochis del puesto 8 – Unagi, por 5e puedes elegir dos mochis de distintos sabores, yuzu, sesamo, warabi, almendra y chocolate. Nosotros obviamente pedimos el de chocolate y el de yuzo, y la verdad me hubiera pedido 8 más solo de chocolate. Recomendación 1000×1000 estaba riquisimo, el interior de helado no estaba frio estaba como cremosito y el exterior gelatinoso tan carácterístico de los mochis estaba super rico, además en el caso del de chocolate el exterior tenia un poco de cacao.

Debo deciros que con los mochis soy un poco rarita, los originales japoneses que tienen el interior relleno de pasta de judía no me gustan, de hecho en Tokio los probamos y muy mal, no me gustaron en cambio lo artificiales (digo artificiales porque no es receta original) de pistacho que venden en el super me encantan.

Posteriormente fuimos a probar la tarta de queso casera del puesto 3 – Smok Mok cuyo nombre es Stuart Little y que es una tarta de queso normal y corriente con salsa de yuzu que no sabe tanto como en el mochi anterior y sésamo que en mi opinión le sobra, estaba rica pero no repetiría. Nos costó 6e. La próxima vez pediremos un culamen que viene siendo un brownie con salsa de yogurt y petazetas de coco que tampoco pintaba mal.

En total pedimos 4 platos y 2 postres todo para compartir y nos quedamos super bien, las cantidades a priori parecen pequeñas pero para nada, además llenan un montón. Yo os aconsejo hacer un poco como nosotros ir tanteando sitios pidiendo poco de cada.

Nuestro gasto total fue de 57,4e en total sin tener en cuenta las bebidas, nada mal para un día diferente! 

Debo hacer mención a la excelente atención de todo el personal del local, desde los que van limpiando mesas y ayudando a los despistados que como nosotros van por primera vez, hasta los de los propios puestos y la chica del bar, todos fueron muy amables y agradables. Parece una tontería pero que te atiendan bien ayuda y mucho en el disfrute de sitios en los que se pretende eso, hacer de comer una experiencia nueva y divertida.


Espero que os haya gustado este pequeño post y os anime a hacer planes diferentes y divertidos en los que poder hacer un viaje gastronómico sin salir del país.

Si os gusta comer de esta manera de ir picoteando de distintos sitios también os dejo por aquí una ruta de Tapas y Vinos por Madrid organizada por Civitatis 🙂


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